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Nuestra Política, lo que hacemos y por qué

Podemos resumir nuestra política en estos 8 puntos:

Doctrinas de la Gracia

Enseñamos las doctrinas de la gracia (en la fe reformada a menudo se conocen como los “cinco puntos del calvinismo

Libre oferta del Evangelio

Creemos en la oferta universal de salvación, que también se llama la libre oferta del Evangelio, y dedicamos un culto cada domingo a la predicación evangelística persuasiva, y oramos para que Dios la use para la salvación de almas valiosas. El evangelismo es un deber primordial para nosotros, y abarca escuelas dominicales evangelísticas, evangelización de jóvenes y otros medios descritos en estas páginas.

Adoración tradicional

Creemos que la adoración tradicional está en consonancia con la clara enseñanza de la Biblia. La adoración tiene que ser gloriosa y reverente, de forma que eleve nuestras mentes en adoración, acción de gracias, arrepentimiento, dedicación e intercesión y también escuchar la Palabra de Dios. No tiene la intención de entretener, como si la casa de Dios fuera un teatro o un salón de baile, sino de ayudarnos a apreciar al Dios todopoderoso.

Iglesia trabajadora

Intentamos honrar el concepto de la iglesia trabajadora, lo que significa que todos los verdaderos creyentes sirven al Señor, si les es posible hacerlo, uniéndonos en actividades para traer gloria al Señor. Con este énfasis una iglesia puede llevar a cabo grandes esfuerzos por evangelizar, ministerio de escuela dominical, etc. Los cristianos no son meramente “público de los domingos”, sino un grupo de trabajadores dedicados y comprometidos para con el Señor.

Separación bíblica

Creemos que el pueblo del Señor debe mantenerse lejos de toda mundanalidad y falsa enseñanza. Esta es la doctrina de la separación bíblica. La falsa enseñanza niega, bien sea en enseñanza o practica, que la Biblia sea inspirada y que sea infalible, al igual que otras doctrinas fundamentales de la fe. Las iglesias deben defender y preservar la verdad a toda costa y jamás deben transigir con respecto a cuál es el único camino de la salvación.

La reunión de oración

Creemos en la gran importancia de la oración y, por tanto, mantenemos la reunión de oración de la iglesia como una reunión separada durante la semana. Sin la bendición de Dios en respuesta a nuestras oraciones, toda nuestra testificación sería en vano. La oración colectiva es de suma importancia.

Reconocimiento de la vigencia total de la ley moral de Dios

Expresada en los diez mandamientos, y fueron dados por Dios, a los creyentes, no como un medio de salvación al obedecerlos, sino para reflejar el carácter santo de Dios, y para mostrar el estándar al que el creyente debe aspirar. Y aunque no podremos obedecerlos de forma perfecta mientras estemos aun en la tierra, esforzarnos en hacerlo, constituye no solo un signo inequívoco de conversión, sino también un poderoso medio de santificación, en la medida que la búsqueda por obedecer, nos lleva mas y mas a depender de Dios para logarlo.

Esto por supuesto incluye la observancia del día del Señor, en obediencia al cuarto mandamiento, que por estar en decálogo es un mandamiento perpetuo y por lo tanto la iglesia debe esforzarse en honrar.

Otros ministerios

Sostenemos que Dios ha diseñado la “iglesia local” (es decir, cada congregación) para llevar a cabo diferentes tareas. Por tanto, cada iglesia debería emprender “otros” ministerios como misiones, preparación de pastores y publicación de literatura, si el Señor las guía y las capacita para ellos.

Esta lista de políticas no abarca todos los deberes de una iglesia, pero da una idea clara de la postura que nuestra iglesia sostiene.

El evangelio

Ser cristiano significa mucho más que simplemente asistir a una iglesia en particular o afirmar ciertas creencias. Ser cristiano significa que crees y aceptas lo que Biblia dice acerca de Dios, la humanidad y la salvación.

Te invito a que consideres las siguientes verdades que se encuentran en la Biblia:

Dios es soberano y creador de todas las cosas

A diferencia del pensamiento evolucionista, la Biblia enseña que el hombre fue creado por Dios para servirle y disfrutar de una eterna comunión con él. También se nos enseña que Él gobierna todas las cosas (Salmos 103:19), lo que significa que tiene autoridad aun sobre nuestras vidas y le debemos absoluta lealtad, obediencia y adoración.

Dios es Santo

Dios es completamente santo (Isaías 6:3) por lo que no puede aprobar la maldad (Santiago 1:13), sino muy por el contrario, Dios requiere la santidad de todo hombre tal cuál lo es (1 Pedro 1:16).

Somos pecadores

La Biblia enseña que todos somos culpables de pecado: no hay hombre que no peque (1 Reyes 8:46). Eso no significa que el hombre está incapacitado para hacer buenas obras, pero debido a su estado, es incapaz de entender, amar y agradar a Dios por sí mismo (Romanos 3:10-12).

El Pecado debe ser castigado

La santidad y la justicia de Dios demandan que todo pecado debe ser castigado con la muerte (Ezequiel 18:4), debido a que, aunque cambiemos ciertos patrones de comportamiento jamás podríamos resolver el problema del pecado residente en nosotros ni eliminar sus consecuencias.

Cristo y su obra redentora

Romanos 10:9 dice que “si confesamos con nuestra boca que Jesús es el Señor, y creyésemos en nuestro corazón que Él le levantó de los muertos, seremos salvos”. Esto no significa que Dios no castigará nuestro pecado, sino que en su gran amor ha provisto un Salvador que pagó y llevó nuestro castigo muriendo por pecadores en la cruz del calvario. (1 Pedro 3:18). La muerte de Cristo satisfizo las demandas de la justicia de Dios y su vida perfecta satisfizo las demandas de la santidad de Dios (2 Corintios 5:21), siendo con ello, Cristo el único medio a través de cual podemos ser perdonados y salvos, a través de la fe en su obra redentora (Romanos 3:26).

Arrepentimiento y Fe salvadora

El arrepentimiento por nuestros pecados y la fe salvadora en Cristo, siempre van unidas. Arrepentimiento es reconocer que somos pecadores, confesando nuestros pecados a Dios y haciendo una decisión consciente de apartarnos de toda maldad (Lucas 13:3, 5; 1 Tesalonicenses 1:9), seguir a Cristo (Mateo 11:28-30; Juan 17:3), y obedecerle (1 Juan 2:3). Una fe salvadora verdadera siempre genera obediencia a Dios (Efesios 2:10).

Le recomendamos leer el folleto: “Siete señales inequívocas de una conversión verdadera” o puede oírlo en la sección ¿Interesado en la fe cristiana?

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